19 y 20 de Diciembre

El parón de matar jabalíes a la vista de los rastros existentes parecía que se iba a acabar. El Boyeral bastante andado desde hace ya unos días empezó a pasarme factura en forma de insomnio desde el Jueves, el Viernes ya se convertía en agitación. Y al final, como siempre, llegó el Sábado, y madrugamos un poco más para dar un biberón, hacer fuegos y deberes varios , antes de la rutina mañanera, de cargar perros etc.

La sorpresa no fue agradable, pese a que contamos como unas doce veces, no teníamos más de que quince punterías para cerrar el bestial resake que nos esperaba, todo un boyeral que tradicionalmente se cazaba en dos resakes, hasta que la prueba de esperarlos en los sitios tradicionales de paso, y aguantar mucho rato, dejando trabajar a los verdaderos perros cazadores, funcionó y desde entonces así se caza. El sábado se planteó lo mismo pero con quince puestos y seis resakadores.

Me ofrezco y bailo con la más fea, se que así las cosas son más fáciles, suelto perros en tres veces y les cuesta empezar a cazar, la perras arrancan y se pierden en el resake.

Me fijo que Duke lleva un pellejo de buen tamaño colgando, lo cojo y veo que es del fin de semana, fallo como perrero, el Sábado no le habría visto la herida y el perro al morder y lamer se ha abierto la piel, entre semana al darles de comer con la linterna la cosa se complica, es lo que hay. Lo vuelvo hasta el carro, y allí se queda ladrando, afición y nervio puro.

En el resake Ramón y Josemari avisan que sus perros van muy calientes, y se cuelan entre dos punterías sin poder ver el bicho. Pale y Juanjo levantan por el Pako, y una perrada se va hacia Argaña, al final del resake entró otra vez al resake, y ahí tampoco Julen pudo verlo.

Pepo levanta a mi izquierda y le acompañan varios perros más, empiezan una gran vuelta por la mancha hasta que se oye el clásico PIM, PAM PUM de Vicente, que nos dice que el jabalí se ha escapado. Vuelve los perros. Mientras Berrendi y Txuri siguen dandole una buena vuelta y ya casi al final, Tomás dice que se ha colado por debajo suya un jabalí que lo llevaba Berrendi, mierda pienso. Bixent, tras tener su escopeta en la armería se hace un doblete de corzo. Con incredulidad de no haber sacado más que dos o tres jabalíes a la vista de los rastros almorzamos.

Allí algunos califican de PUta Verguenza el tiroteo de los vecinos unos cuatrocientos metros mas allí. En una mancha cazada tres semanas antes donde pillaron tres docenas de jabalíes. Aquí  vuelvo a decirlo, y lo defenderé aunque me metan una paliza o me rajen las ruedas, Ahi huele más a mierda que en las cuteras de Lumbier,  a mierda, a trampa. Ya nos enteraremos de las artimañas que usan, porque en esta zona, se respeta el ocio de la gente, y que unos tengan unos días más suerte que otros, pero que te los tres cotos colindantes esten como nosotros, con cara de tontos, no se lo cree ni mi mozé que tiene cuatro meses. Tiempo al tiempo.

TRas el almuerzo nos fuimos, a mirar el siguiente monte, ya que aún teníamos la esperanza de que estuviesen ahí y los vecinos no hiciesen trampas, ingenúo. La cosa se calentó cuando dijeron que arriba los rastros eran muy frescos, y más cuando Txuri le metió un jabalí a Enrike primero, que lo falló en Sta Ageda, y al Bily que también lo falló, Miramos boj a boj y no salió niuno más. Con lo que el hartazón y el quemázón nos produjo aún mayor urticaria entre las patas. Tiempo al tiempo. Pese a todo contentos.

Al buscar los perros me di cuenta que le Hippy, mi socio y primo tiene la cabeza en el culo, dejandome con el culo al aire y el localizador de los perros en Guara, donde el mozé por fin enmendó su penosa racha, colgandose una cuta. Para que no se le quite la afición.

img-20151220-wa0000.jpg

Soy Gautxori y la cabeza no la tengo ni pa llevar pelo ni para acordarme.

El Domingo, vuelta la burra al trigo, y entre pitos y flautas estamos cuatro pelaus, como dicen por estas tierras. Pero tan felices y haciendo caso a Txatarras, craso error, nos vamos para Auría. Entramos con ganas de morder aquellos sucios, pero no hay mucho meneo, una perrada mía se va sin ver lo que llevan, sale varios corzos también, y levanto con Txato un bicho que mete mucho ruido, por la cama les digo que me parece ciervo, y cuando me llaman a mediodía que el perro está en Isaba, confirmo mi teoría. Miramos todo bien, y almorzamos, pegando varios lingotazos de vino para ver donde estaban los jabalíes. Aunque nos quedamos seis punteros, les digo de mirar el rincón de Semberoiz, pero como se que Pakete me gritará porque es una mierda de resake, cogemos el carasol de detras.

Voy con más ilusión que un tonto, y saco a Lobita que me arrastra  mis poden grif a debajo de la peña donde andan a rastro, zorte txarra, que decían el gran Antxon de Oñati, Cazo a grito y esperamos a Jai, que anda a rastro. Nos acercamos a las ezpuendas de Semberoiz, en otros tiempos levantábamos siempre jabalís alli, con Santiago, y unos perros excelentes con los que me entró la locura, Río, Iru y cia.

El perro rastrea y cuando quedan cincuenta metros en la bojakera que le decía a Ramón, levanta un cuto y Román lo seca. Alegría desbordada, los perros levantan otro y este se se va. Felicidad a raudales, y sabor a un jabalí peleado como ninguno. Pese a la sembrada de perros nos echamos la foto como si fuese el último jabalí de la vida. Bien cuadrilla, bien. Lo del perro increíble.

20151220_163218.jpg

Ori vigila a la vuelta

wp-1450637962701.jpeg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s